Ayer me pasé toda la tarde con la barriga dura, durísima. Mi barriga está gorda, gordísima, y en general turgente. La gente suelta la mano y me la toca constantemente, pero no me molesta en absoluto. De hecho, me mola que me la toquen. Sé que esta frase suena mal, pero peor va a sonar el resto de mi diatriba.
Qué susto me pegué, ¡por dios!
Se me puso, digo, la barriga dura. Al tacto, que no a la vista, parecían los abdominales de Jean Claude Van Damme, el de la foto.

He leído por ahí que es normal tener una cosa que se llama contracciones de Braxton Hicks (de Watson y Crick o de Brandon Lee). Es un nombre muy difícil de recordar, ya te lo digo. Pero bueno, las movidas estas son contracciones indoloras que va haciendo el cuerpo para irse preparando para el gran día (me refiero al del parto) Se sabe que se tiene porque, casualmente, se pone la barriga dura unos segundos, y luego se relaja.
Pues según mis cálculos de madre novata, tuve una contracción de Brandon Lee de tres horas, que empezó a los pocos minuts de haber acabado de comer. Y claro, me asusté mucho. Vi el reposo total, vi la baja por aborto, vi hasta el aborto en persona. Vamos, fatal.
Me largué al CAP, me toquetearon la barriga, me dijeron que no era nada, que igual si iba estreñida o si tenía gases... yo no tenía nada de eso, pero vamos, me dijo la doctora que si no había ni dolor ni pérdidas, que no pasaba nada.
No te creas que me quedé muy tranquila. Pero me largué a casa, dispuesta a investigar por internet, a llamar a todos mis contactos sanitarios o hacer una güija si era necesario.
Pero no lo fue. La solución al tema vino ella solita, de forma suave, constante y mantenida durante toda la tarde. Fue maravilloso tener ayer visita. Tuve que abrir todas las ventanas y ofrecer chaquetas.
Y es que ayer comí alubias. Fabes, para entendernos.
La turgencia de mi barriga estaba motivada por el exceso de gas.
¿Cómo te quedas?
Qué susto me pegué, ¡por dios!
Se me puso, digo, la barriga dura. Al tacto, que no a la vista, parecían los abdominales de Jean Claude Van Damme, el de la foto.

He leído por ahí que es normal tener una cosa que se llama contracciones de Braxton Hicks (de Watson y Crick o de Brandon Lee). Es un nombre muy difícil de recordar, ya te lo digo. Pero bueno, las movidas estas son contracciones indoloras que va haciendo el cuerpo para irse preparando para el gran día (me refiero al del parto) Se sabe que se tiene porque, casualmente, se pone la barriga dura unos segundos, y luego se relaja.
Pues según mis cálculos de madre novata, tuve una contracción de Brandon Lee de tres horas, que empezó a los pocos minuts de haber acabado de comer. Y claro, me asusté mucho. Vi el reposo total, vi la baja por aborto, vi hasta el aborto en persona. Vamos, fatal.
Me largué al CAP, me toquetearon la barriga, me dijeron que no era nada, que igual si iba estreñida o si tenía gases... yo no tenía nada de eso, pero vamos, me dijo la doctora que si no había ni dolor ni pérdidas, que no pasaba nada.
No te creas que me quedé muy tranquila. Pero me largué a casa, dispuesta a investigar por internet, a llamar a todos mis contactos sanitarios o hacer una güija si era necesario.
Pero no lo fue. La solución al tema vino ella solita, de forma suave, constante y mantenida durante toda la tarde. Fue maravilloso tener ayer visita. Tuve que abrir todas las ventanas y ofrecer chaquetas.
Y es que ayer comí alubias. Fabes, para entendernos.
La turgencia de mi barriga estaba motivada por el exceso de gas.
¿Cómo te quedas?
3 Comentarios:
jajajaja...la pregunta es: Cómo se quedó el bebé?
Contento. Dicen que es bueno ponerles música. Y yo bien contenta también de que no fuese nada (bueno nada malo) es que nos asustas, leñe. Contento o contenta? Porqué una servidora todavia no lo sabe, no es que me importe, no, pero ser la última en enterarse de algo, del algo que sea, como que jode.
Otra cosa para añadir a la lista:
-Prohibido comer alubias.
jajajajajajajajaja
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